El último comunicado de prensa del consejo mundial de la FIA explicaba, de forma escueta, que el desarrollo de los motores de F1 quedaba congelado durante los próximos diez años. Una decisión difícil de entender, pero que el asesor de la FIA, Tony Purnell, intenta precisar: los motores se paralizan, pero no la investigación: la palabra clave es KERS.

KERS (Kinetic Energy Recovery System): Sistema Cinético de Recuperación de Energía. Ese es el camino elegido por la FIA para colocar a la F1 en la senda de la sostenibilidad.

La intención es, no solo abaratar costes, sino cambiar las prioridades de los fabricantes de automóviles que participan en el gran circo.

Los equipos dejarán de invertir tiempo y dinero en desarrollar elementos específicos del motor (sumas inmensas para avances minúsculos) y pasarán a investigar nuevas tecnologías que pueden ser relevantes para los coches de calle.

Una sabia vuelta a los orígenes del automovilismo, un camino que la F1 tenía abandonado hace mucho tiempo y que ahora debe retomar a marchas forzadas para poder justificar su existencia.

La idea es recuperar la energía que normalmente se desperdicia, esencialmente el calor que se pierde en los frenos o el escape. El KERS transforma y almacena parte de esa energía para ponerla a disposición del piloto cuando este lo requiera. El mismo sistema que en los monoplazas servirá para aumentos puntuales de potencia podría llegar a los coches de producción para disminuir los consumos y las emisiones.

Al contrario de las reglamentaciones sobre motores, chasis, aerodinámica o suspensiones (plagadas de limitaciones y cortapisas), en el KERS se permitirá una gran libertad a la hora de admitir innovaciones. De hecho, Purnell asegura que será el campo de investigación dentro de la F1 con mayor libertad en estos últimos 15 años.

Vista de esta manera, la polémica decisión de los diez años parece ahora mucho más sensata. Si las escuderías están por la labor y se ponen manos a la obra, puede ser un gran avance para la F1, convertida, nuevamente, en referente tecnológico de los coches que conducirán sus aficionados.

Vía: Motorsport-total.