Los conductores españoles son los usuarios más frecuentes del coche, incluso más que en toda Europa y (como habíamos visto hace unos días) son también los mayores consumidores de combustibles en todo el viejo continente.

De acuerdo a AutoblogGreen con datos de WWF/Adena, se dan algunas estadísticas: 75 % de los automóviles transportan a sólo una persona. 30 % de la polución proviene del transporte motor. 40 % de la tierra libre designada para construcción, recibe nuevas carreteras. Los españoles usan, por lo general, su coche para viajes cortos de solamente 2 ó 3 kms.

Estos datos parecen apoyar la propuesta que WWF/Adena ha lanzado en forma de página en internet cuyo objetivo es: “dar propuestas para que las entidades puedan cuantificar, reducir y, en su caso, compensar las emisiones de CO2”.

Si embargo, no se tienen en cuenta a los principales contaminantes de la atmósfera no sólo de España, sino de todo el mundo. Los desechos de las industrias pesadas, la contaminación de los ríos, la tala o quema de bosques, la ruptura de la capa de ozono por gases industriales, la evaporación de disolventes orgánicos…

Con las nuevas tecnologías de control de emisiones y motores de combustión cada vez más limpia y eficiente, aunado a los nuevos motores eléctricos o de hidrógeno que ya vienen llegando, no es justo ni acertado y hasta resulta irresponsable poner al automóvil en el centro del huracán.