
Se conoce que el presupuesto no les daba para más. Dos coleguitas alemanes querían “tunear ” un viejo Opel Astra y no se les ocurrió otra cosa que disfrazarlo de coche patrulla de la policía.
Unas bandas de color verde, las letras de la palabra “Streifenwagen” (coche patrulla) y unas luces de emergencia en el techo consistentes en unos faros antiniebla con el cristal pintado de azul.
Y de aquesta guisa, los dos “agentes del orden” se pasearon por las calles de su ciudad.
La policía “de verdad” no tardó mucho tiempo en detectar el engaño. Pero tras detenerlos y examinar el vehículo, no pudieron tramitar ninguna denuncia porque no había nada ilegal en el coche. Todos los cambios realizados estaban dentro de la ley. El único problema eran los faros “antiniebla”que, con las normas en la mano, se habían instalado en una posición demasiado elevada.
Sin pensárselo mucho, los dueños del Astra optaron por “desmontar” los faros sin herramientas (o sea, de una patada). El problema estaba resuelto, y los policías les tuvieron que dejar marchar y continuar su “ronda de vigilancia”.
Vía: Dasautoblog