En Japón no solamente se conforman con hacer pruebas de aceleración, velocidad máxima o consumos. Allí las cosas van un poco más lejos y frecuentemente las comparativas terminan en carreras entre 5 ó 6 vehículos en algún circuito, lo cual es más divertido que ver aburridas cifras y datos.

En este caso nos vamos al circuito de Tsukuba, donde tiene lugar una carrera a 5 vueltas entre el Mitsubishi Lancer Evo X SST (transmisión con doble embrague y con caja manual), el anterior Evolution IX, el Subaru Impreza WRX STI y el convidado de piedra, un Nissan Skyline V36.

Parece que el objetivo de todo esto es comparar el nuevo Evolution X contra la anterior generacion de sus hermanos y con la competencia. Por desgracia, el Evo X no sale muy bien parado, aunque aqui todo depende mucho del piloto.