Correr a toda velocidad por una ciudad desértica seguramente habrá sido el sueño de muchos conductores urbanos que día a día se enfrentan con los nervios y las esperas del tráfico citadino.

Al menos en la fantasía, el actor Will Smith cumplirá ese sueño interpretando la película “I am a legend” (soy una leyenda), conduciendo un Mustang Shelby GT500 en una ciudad de Nueva York post-apocalíptica, parte de un mundo donde el ser humano ha dejado de existir y donde cualquier tipo de vehículo está al alcance con sólo tomarlo.

Como admirador de los coches y del género de la ciencia ficción, la combinación es inigualable…