El menos pensado de todos los fabricantes italianos, quiere fabricar vehículos en USA. De concretarse, sería la primer marca italiana en establecerse con una planta en el país del norte. Los críticos nacionalistas se quejan de lo barato de la mano de obra “gringa”, del dólar y lo bajo que ha caído la industria norteamericana. Algo hay de cierto, pero la verdad es que Alfa ataca directamente, y en su casa, un mercado que puede ayudarle a salir a flote.