1182329340_g_0.jpg La Comisión Europea ya propuso una cifra de emisiones a los fabricantes de 120 gramos de dióxido de carbono (CO2) por kilómetro (g/km) en 2012, teniendo como objetivo en un principio, los modelos más caros. A partir de ese año se multaría a los constructores por cada gramo de más que emitan de media sus vehículos.

Sin embargo, la norma tendría un gran problema ya que las modificaciones necesarias para alcanzar este objetivo encarecerán los coches en un promedio de 1.300 Euros por unidad y no se sabe si todos los fabricantes estarán dispuestos a acatarlas a pesar de que se preveen fuertes multas, de no hacerlo; las sanciones propuestas por la Comisión son de 20 Euros anuales por cada gramo de CO2 que emitan de más a partir de 2012.

Por otro lado, insólita la declaración de el Comisario Europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas: “Estoy seguro de que la industria automovilística alemana, de la que Europa está muy orgullosa, tendrá la capacidad técnica y llegará a producir coches más eficientes para continuar siendo protagonista del mercado mundial”. El señor Dimas publicita directamente a las marcas alemanas y manifiesta cierto desinterés en los esfuerzos de las marcas francesas, italianas o incluso japonesas para comercializar en Europa coches cada vez con menos emisiones.

¿Se verán “beneficiadas” las marcas alemanas en un futuro?

Vía: El Mundo