
En esas épocas que algunos añoramos, donde la F1 era el mayor deporte motor del mundo, no sólo hubo pilotos que pasaron a la posteridad, sino que también hubo contructores o jefes de equipo que hicieron historia.
Uno de ellos fue Colin Chapman cuyo nombre se liga a otros nombres igualmente famosos de la F1: Cooper, Cosworth, su inseparable amigo Jim Clark o el Lotus 25 (que dió el primer campeonato al naciente equipo Lotus en 1963) y el Lotus 78, el F1 más hermoso de la historia en mi opinión.
Quizás lo más revolucionario de Chapman como constructor y diseñador fue la cantidad de conceptos nuevos que introdujo en sus coches de calle y de carrera F1. Fue uno de los primeros constructores de coches con chasis monocoque, construyó el primer F1 con motor central, adoptó los alerones para dar mayor aerodinámica y adherencia a sus Lotus, su equipo fue el primero en adoptar publicidades que no eran del mundo del automóvil (John Player), promovió el efecto suelo y la suspensión activa.
De Colin Chapman se podría escribir un libro entero…
El hombre, aquel que arrojaba al aire su gorra cuando uno de sus coches ganaba, murió un 16 de diciembre de 1982.
Al mito, me quiero referir con un pensamiento que me ronda desde que comenzé a escribir este post: los playboy devenidos a jefes de equipo de nuestros días, no le llegan ni a la mitad de lo que fue y significó Chapman para la F1.




Totalmente de acuerdo. Ya no quedan como el.
La F1 es un negocio para las multinacionales y para el ‘tio’ Bernie.
Es por eso que lo que hace Sir Frank Williams tiene merito, a pesar de no ser un constructor al 100% como los de antes, si que és de la vieja escuela y eso me gusta. A ver cuanto aguanta. Le deseo lo mejor.
Por cierto…quien es el piloto de la foto?