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Las autoridades estadounidenses le han impuesto a Daimler la mayor multa que ha recibido hasta hoy un constructor de automóviles en aquel país: 30 millones de dólares, unos 22 millones de euros.

La causa: el exceso de consumo de combustible de sus modelos de 2006, que superaban los límites de 8,55 litros a los cien para turismos y los 10,6 litros para los SUV.

Hasta ahora, la máxima sanción la había recibido BMW en 2002, por una cuantía de 28 millones de Euros dólares.

Daimler no ha sido la única marca en hacer frente a estos correctivos durante el año pasado. BMW tuvo que soltar 5,1 millones de dólares, Porsche 4,6 millones y Volkswagen cerca de un millón. Maserati tuvo que poner sobre la mesa 1,3 millones, y Ferrari pagó 842.000 dólares. Las multas van en función del número de coches matriculados.

De las marcas amercianas y asiáticas, ninguna se vió obligada a pasar por caja.