Barrett-Jackson subastará en su reunión anual de coches clásicos, el primer modelo de producción de la nueva generación del Dodge Challenger, el SRT8, en algunos días más.
La idea es que los fondos de la venta vayan a parar a una organización que se ocupa de atender a jóvenes con problemas de drogas, tendencias suicidas o depresión.
Como nota al márgen, Chrysler ha decidido posponer la presentación mundial del Challenger para el Salón de Chicago en el mes de febrero y no hacerlo en Detroit dónde uno de sus rivales, el Camaro, asistirá.
Todavía no se ha anunciado si todos los ejemplares del SRT8 ya se han vendido, pero no creo que los que quedan, si es que quedan, se tengan que esperar más allá de febrero para los indecisos de última hora.

