Éste es un deportivo hecho puramente para la pista, ayudado por su forma tan radical que reafirma el significado de su nombre dado por Mazda: Furai. En español, sonido del viento.
Dentro de los ingredientes de la combinación de motor rotativo y aerodinámica, encontramos que el Furai despliega 450 caballos del motor Mazda 20B de tres rotores. La potencia es soportada por el chasis, un Courage C65, nombre que significa mucho para los conocedores de las categorías de prototipos.
El motor funciona con E100, mezcla pura de etanol. No dudo en que Mazda intente repetir el éxito de Le Mans 1991, cuando el 787B de cuatro rotores voló y triunfó sobre la legendaria pista francesa.
Vía: Autoblog




