Mientras que la Unión Europea propuso el mes pasado un límite de 120 g/km de emisiones de CO2 para todos los coches fabricados en 2012, el parlamento europeo sugirió 125 g/km dando de plazo tres años más, para el 2015, señalando que “nuestro objetivo es más realista para los fabricantes, que se toman varios años para desarrollar un nuevo modelo”.