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Parece que por fin la DGT deja un poco de lado la monomanía de los radares de control de velocidad para preocuparse un poquito más por una moda que se está convirtiendo en una auténtica lacra: la de automovilistas que circulan sin seguro por nuestras carreteras de dios.

Ya era hora de que se tomaran un poco más en serio este grave problema. Echando mano de la informática y la electrónica, una miniflota de solo 12 vehículos patrulla de la Guardia Civil disponen, desde hoy, de un dispositivo que permitirá detectar de forma automática, sin un vehículo circula sin la póliza de seguro obligatorio.

Confiemos en que el sistema se muestre eficaz y que la flotilla aumente con rapidez, pero no olvidemos que cualquier agente de la Guardia Civil de Tráfico lleva incorporado, de serie, un detector manual de esta circunstancia: basta con detener al vehículo seleccionado y solicitar al conductor la documentación obligatoria.

La noticia es relevante, pero lo sería aún más si, además de estas y otras más patrullas de la G.C., dispusieran de este sistema algunos coches de la Policía Local de muchos municipios españoles. Porque es en las ciudades donde circulan gran cantidad de coches (a primera vista, poco sospechosos) sin seguro. Total, para llevar a los niños al cole y hacer la compra en el supermercado…

Recuerdo un accidente que presencié hace cosa de dos años: el típico golpe de chapa, pintura y algún faro roto entre un BMW 330d con matrícula reciente y un Citroen Xsara.

Cuando los ánimos se calmaron, llegó la hora de intentar rellenar el parte amistoso, pero la conductora del BMW (mediana edad, peinada de peluquería, abrigo de pieles a juego con el coche) reconoció no disponer de seguro. Cuando el conductor del vehículo contrario preguntó sorprendido por la falta de seguro en un coche “tan caro”, la señora esgrimió, medio ofendida, un argumento incontestable: de haber tenido que contratar un seguro, el presupuesto no le hubiera llegado para comprarse el coche que llevaba.

Vía: elmundomotor