lancia-musa.jpg

Qué idea tan estupenda han tenido los responsables de Lancia en Alemania: en vista de los precios a los que se están poniendo los combustibles, desde el 1 de enero, todo aquel que tenga a bien comprarse un Lancia Musa o Ypsilon podrá repostar gratis durante un año (eso sí, hasta un máximo de 1.100 €uros!).

Los clientes recibirán una tarjeta prepago con la que podrán repostar en las estaciones de servicio de Shell tanto con su flamante Lancia como con cualquier otro coche (cuando se llegue a los 1.100 €uros se cierra el grifo).

Una torpe estrategia comercial que dudo mucho que pueda atraer nuevos clientes. Los que hagan muchos kilómetros acabarán el saldo antes de finalizar el cacareado año. Los que anden poco, no tardarán en traficar con la tarjeta para que familiares y amigos puedan aprovecharse de la oferta. El verdadero beneficiado de toda esta campaña será la empresa petrolera de la concha.

Señores de Lancia: si de verdad quieren sacar su marca del Apéndice 1 del catálogo CITES de especies amenazadas o en peligro de extinción tendrán que ser algo más imaginativos, sobre todo con los descuentos. El “efecto Carla Bruni” no parece suficiente para que los Lancia dejen de ser rara avis en las carreteras del mundo.