
¿Realmente tiene sentido que Bugatti (la marca más exclusivista del Volkswagen Group) intente superar al Veyron con un misil de asfalto aún más potente?

Tal y como asegura ams, el “Proyecto Lydia” (el nombre hace honor a la esposa de Ettore Bugatti) estuvo en marcha el tiempo suficiente para completar la documentación técnica, pero alguien con suficiente sensatez decidió dejarlo olvidado en un cajón a la espera de tiempos mejores.
Inicialmente previsto para 2009, ahora ha quedado pospuesto, como pronto, para 2010. Se dice que Ferdinand Piech está por la labor, pero Martin Winterkorn ha echado el freno de mano para no ser victima de las discusiones sobre emisiones de gases.
El superdeportivo (mejor dicho, el coche de carreras matriculable) contaría con un motor de 12 cilindros (multi-turboalimentado, of course) que rendiría algo así como 1.175 caballos. Con semejante cuadra, el precio también sería de los que cortan la respiración: 2,5 millones de €uros por cada una de las 70 unidades previstas.
El objetivo final de todo el invento: poder recorrer la Nürburgring Nordschleife en 6:40. Llegados a este punto, quizá sería menos engorroso recuperar un veterano Porsche 956, hacerle los cambios necesarios para poder matricularlo y echarlo a volar, nuevamente, en el circuito.



