Novedades, Concept Cars, tecnologías futuras, últimos modelos… eso es lo que suelen exponer los fabricantes en un salón de automóviles. Chevrolet no es menos, y muestra en Detroit sus últimas novedades. Pero también ha dejado un hueco para la nostalgia, que es ocupado por todo un veterano de la marca, el Chevrolet Impala.

Claro que, a pesar de que la serie Impala celebra su 50 aniversario, no podía aparecer en la fiesta de cualquier manera. Lo hace como la “50th Anniversary Edition”, tomando como base el Impala LT de la octava generación al que se le cose un alerón sobre la tapa del maletero, unos motivos de 50 aniversario en el tercer montante y los reposacabezas y se le acopla un asiento eléctrico para el conductor.
El perfil dietético también se adapta para la ocasión, haciendo que su V6 3,5 litros de 211 C.V. pueda digerir tanto gasolina como etanol E85. El típico V8 de las primeras generaciones no parecía lo más adecuado para llevarlo hasta Detroit.
Y así tenemos la version limitada del Chevrolet Impala “50th Anniversary Edition” que, para aumentar su “exclusividad”, solo se vendará en los colores “Black Granite Metallic” y “Red Jewel Tintcoat” (el de la foto).
Puestos a recordar, quizá hubiera sido más interesante traer el Chevy Impala de hidrógeno que condujo Jack Nicholson en 1978. Sería una dignísima “30th Anniversary Edition”.
Vía: autobild