
Lo admito, soy de Land Rover (no solo fan, sino antiguo cliente). Soy de los de “I´d rather push a Land Rover than drive a Jeep”, sobre todo después de ver los últimos engendros presentados por la marca americana (Commander, Patriot-hasta los nombres echan para atrás- y no digamos el inefable Compass).
Pero he de admitir que el Jeep Renegade Concept me ha causado una excelente impresión. No solo por su línea externa (que no deja de ser un ejercicio de estilo) y sus puertas tipo tanga, sino también por la propulsión alternativa que pretende adoptar.
Es la interpretación de Jeep de un buggy de playa. LLeva arco antivuelco pero no techo (ni siquiera de lona). ¿Y si llueve? No hay problema, ya que todo el interior está realizado con lo materiales propios de un equipo de buceo: cobertura de goma por todas partes, para que las salpicaduras de agua (de lluvia o de mar) no se conviertan en un problema.

La propulsión también es muy novedosa: un motor diesel BlueTec tricilíndrico de 1,5 litros y 115 C.V. junto a dos motores eléctricos, uno por eje. En modo eléctrico son posibles 65 kilómetros; 640 con ayuda del motor de combustión a pesar de lo exiguo del depósito de combustible, apenas 38 litros. La explicación: unos consumos propios de un microcar: 2,11 litros a los 100.
En total, 268 C.V. de potencia, que permiten un 0 a 100 en menos de 9 segundos. Y las capacidades no han sido sacrificadas, a tenor de la tracción total, las reductoras y los diferenciales bloqueables. Llaman la atención las ruedas, unas 235/65 en llanta de 20 pulgadas que parecen pensadas para hacerlo flotar sobre la arena de la playa.



