
Herschbroich es un pequeño pueblo alemán que tiene la peculiaridad, junto con Nürburg, Breitscheid y Quiddelbach, de estar situado dentro del territorio que delimita el trazado de la Nürburgring Nordschleife.
Ahora, además, será conocido por ser la sede de Turner, una antigua (1951-1966) fábrica inglesa de coches deportivos que ahora vuelve a la vida, aunque esta vez en territorio alemán.
El modelo que iniciará esta “segunda oportunidad” de la marca se llamará Turner GTO, un superdeportivo con motor central de 5,7 litros de cilindrada y cuyo precio de base rondará los 90.000 Euros.
El GTO (con un diseño que recuerda al mítico Ford GT 40) se construirá de forma artesanal y personalizada, en número limitado. Sobre un chasis tubular y con transmisión Porsche, se podrá elegir entre el motor del Corvette C5 ó C6, e incluso un motor de gas. Promete una aceleración de 0 a 100 en menos de 4 segundos.