
Aunque resulte difícil de creer, en Japón también hay entusiastas de los coches americanos, y además han conseguido encontrarles utilidad.
Suelen adquirirlos en color negro, tunearlos con elementos sumamente vistosos aunque poco aerodinámicos y emplearlos como coches fúnebres.
El de la foto es un Lincoln Continental. Algunos ejemplos más después del salto:


Según la página de referencia, los tres vistos hasta ahora son Lincoln Continental.
El siguiente es un Cadillac de Ville

El último es de producción local, un Toyota Crown:

Es lo que tienen los coches americanos: su tremenda polivalencia. Estos mismos modelos, en blanco, siempre han quedado de lujo en las fotos de boda.
Vía: leichenwagen.de

