

El ministro de tráfico alemán, Wolfgang Tiefensee, ha revelado en unas declaraciones al rotativo “Welt am Sonntag” que el gobierno alemán ha visto por fin la luz y que, a través de su ministerio, invertirá 500 millones de €uros durante los próximos diez años en un programa para desarrollar la célula de combustible como propulsor para coches, autobuses y barcos.
La industria alemana (con la automovilística al frente) destinará al proyecto una cantidad similar.
Con esta decisión, el gobierno alemán intenta evitar el error que han padecido tanto Estados Unidos como Japón, que a día de hoy no se han planteado a nivel político un programa a largo plazo para impulsar la investigación del hidrógeno y la célula de combustible.
Todo indica que el paso que dieron hace poco Daimler, Ford y Ballard no acabará cayendo en un pozo (petrolífero) y recibirá el respaldo político que necesita. Parece que Alemania quiere recuperar el tiempo perdido y apunta directamente hacia la meta: el hidrógeno como combustible del futuro.




Pues que lle vo muchos, muchísimo años leyendo o viendo la noticia del coche ecológico. Las casas de coches hacen su prototipo, lo prueban… !y hasta aquí hemos llegado! Y, a la pregunta, de “por qué no se comercializan de una vez, la respuesta es muy simple. Los gobiernos basan una buena parte del presupuesto en los impuestos del petróleo. Y, mientras no encuentren otra forma de llenar sus arcas por otro lado, monopolizando la energía, sea del tipo que sea, no van a permitir que se comercialice nada que pueda poner en peligro la Balanza de Pagos. Así que, en principio, parece que estamos condenados a pagar mucho dinero por cualquier tipo de combustible que saliese al mercado, y lo mismo por vehículos ecológicos.
A mí se me ocurre una idea peregrina: que a lo mejor sale alguien por internet que filtre a todos los vientos sin ánimo de lucro,(porque si cobra le meten mano) la manera de fabricar en plan casero estos biocombustibles, y asimismo de chapucear los coches para que funcionen.!Ojalá ocurra!