

Tras la negativa del gobierno alemán a permitir la circulación de los llamados mega-trailers (camiones de 25 metros de largo y 60 toneladas de masa máxima) tras los resultados obtenidos en los ensayos que se realizaron el año pasado, las empresas implicadas no quieran dar su brazo a torcer y han conseguido una nueva prueba en el estado de Turingia.
El ensayo durara 12 meses y se obtendrán nuevas informaciones sobre la viabilidad del proyecto. Difícilmente conseguirán resultados diferentes a los actuales, que confirman que las estructuras viarias no soportarán el tránsito de estos gigantes, además del peligro que pueden suponer para los demás usuarios de la vía.
Con el gobierno y los clubes automovilísticos en contra, la industria del transporte de mercancías por carretera pretende demostrar que se trata de una solución eficaz que ahorrará viajes y combustibles.
Los trenes de carretera son válidos en países como Australia y Sudáfrica, pero resultan complicados de justificar en las atestadas vías europeas. Más que una batalla por la seguridad vial, se trata de una lucha de grandes intereses económicos. Veremos quien gana.