

Porsche arranca el año con una nueva celebración: el Cayenne número 200.000 ha salido esta semana de la cadena de monaje de Leipzig. El modelo de la celebración es un GTS de color rojo destinado a un cliente de Oriente Medio.
Sin duda, un gran motivo de alegría para la marca alemana si tenemos en cuenta que, a pesar de las duras críticas que recibe por parte de muchos aficionados, el Cayenne se ha ido convirtiendo en un SUV increíblemente popular. Inició su carrera comercial con unas expectativas de venta de 20.000 coches al año y, tras el bache que supuso el cambio generacional, las ventas anuales prácticamente se han duplicado.
El 30% de la producción se destina a Estados Unidos, mientras en Rusia, China, Latinoamérica y Oriente Medio las matriculaciones crecen mes a mes. En España también tiene su público fiel, pues no hay promotor inmobiliario que se precie que no tenga uno en su garaje.
Fuente: Porsche AG


