Changhe Autos destruyó el valor equivalente a 1.100.000 Euros (12 millones de Renminbis, la moneda china) de su propia producción de vehículos, de acuerdo a nuevas leyes del gobierno chino.
Creo que es la primera vez en todos los años que llevo viendo, oyendo y leyendo acerca de automóviles, que una firma destruye parte de su propia producción a raíz de algún defecto, falla o una disposición gubernamental.
El gobierno chino, a través de su Administración General de Protección Ambiental, ha emplazado a la marca Changhe a deshacerse de sus modelos que no cumplan con nuevas leyes de calidad y de emisiones.
Los modelos, de los cuales no fue dado a conocer ningún dato, estaban listos para ser enviados a las agencias y ser vendidos al público.
Tal vez los dictámenes -más blandos por cierto en comparación con EuroNCAP-, de C-NCAP están siendo tomados en cuenta y llegue la consolidación del mercado chino. Me temo que este es el comienzo del fin de muchas marcas pequeñas…
Vía: China Car Times


