
Por mor de los petrodólares, los Emiratos Árabes se están convirtiendo en un auténtico escaparate de excentricidades. Por sus calles circulan los coches más caros y exclusivos de la producción mundial.
Y también algunos de lo más curioso, como estos Range Rover que, por obra y gracia de un tunero local, pasan a convertirse en convertibles (valga la redundancia).
Así si que pueden considerarse auténticos vehículos de ocio.




Ahora sabemos como hechan su desmadre en las dunas de arena!
snif…mi coche dstrozado en la segunda foto…buaaaah! :’(
en la tercera mejor dicho… :’(