
Más allá de las soluciones temporales que representan los híbridos y los diesel Bluetec, en Mercedes parecen demostrar suficiente visión de futuro como para no olvidar en el trastero a los coches de hidrógeno.
Según reveló el presidente de Daimler, Dr. Dieter Zetsche, a Autoexpress entre bastidores del Salón de Ginebra, Mercedes tendrá un coche de producción propulsado por célula de combustible en 2015.
Zetsche apuesta por que se tratará de un modelo compacto y está convencido de poder vender 100.000 unidades al año (cifra que,me temo, solo será posible con decisiones políticas adecuadas).
El nuevo modelo Fuel Cell de Mercedes estaría en condiciones de recorrer 250 millas (400 km.) con un depósito. De momento, Mercedes está construyendo uno de estos prototipos cada día.


Si lo hace Mercedez es porque el proyecto es factible y buneo, no es precisaamente una empresa que se dedicque a tener aventuras ilusas con sus coches.