
Saber interpretar las indicaciones del navegador. Esa es la lección que habrá aprendido una conductora alemana después de la situación en la que ella solita (con una pequeña ayuda del GPS) se metió el pasado lunes.
El navegador le indicó que, en cuanto fuera posible, girara a la derecha. La conductora, que debía de tener prisa, siguió el mandato en cuanto tuvo la primera ocasión. En vez de esperar a la primera calle, giró en cuanto vió el primer hueco.
Resultado: acabó con su coche en mitad de la vía de la línea ferroviaria entre Hamburgo y Lübeck.
Afortunadamente, la maniobra fue observada por un controlador ferroviario, que no dudó en cortar la vía al tráfico. Cuatro trenes fueron retenidos hasta que el coche fue retirado.
Vía: spiegel

