La comisión de tráfico del parlamento europeo ha hecho un llamamiento a los fabricantes de automóviles para aumentar la protección a peatones y ciclistas, mejorando las directrices que se enunciaron en 2003 sobre “protección de peatones y otros usuarios de la vía desprotegidos”.
Como demuestran las puntuaciones parciales de las pruebas Euro NCAP, la protección de peatones es una asignatura pendiente para la mayoría de las marcas de coches. Modelos con un excelente nivel de seguridad para ocupantes e incluso para los pasajeros infantiles, obtenían pobres resultados en los ensayos de atropellos.
Sobre todo los paragolpes y el capó deberán superar futuros mínimos de seguridad para minimizar las lesiones en la cabeza y los miembros inferiores en accidentes con peatones y, por extensión, ciclistas. Sin embargo, el gran paso se podría dar con el empleo de los asistentes automáticos de frenada, que según la comisión parlamentaria tendrían que ser desarrollados con mayor celeridad.
Estadísticas en mano, cada año fallecen en Europa cerca de 8.000 peatones y ciclistas en accidentes de tráfico. La cifra de heridos en este tipo de percances alcanza los 300.000.


