De vez en cuando los cerebros de los pequeños carroceros británicos que pululan por doquier en la isla, llevan a cabo ideas que harían palidecer a cualquier fanático de los coches de altas prestaciones. El caso del AC Cobra, contruído sobre un chasis inglés con potencia V8 norteamericana o el famoso Lotus Seven, por nombrar sólo a dos históricos, lo confirman.

Caterham dió a conocer una imágen de strip tease de su futuro R500 Superlight, uno de esos deportivos que son muy del gusto de los ingleses. La fórmula es casi la misma que antaño, un V8 de 500 caballos un motor 2.0 Duratec de 263 caballos acoplado a una transmisión de doble embrague electrónica como opcional, ofreciendo de serie una caja de 6 marchas en un chasis muy liviano, pesando solamente menos de 490 kilos.

Las prestaciones son interesantes para quién guste de quemar el asfalto: unos 3 segundos para ir de 0 a 100 km/h. Lo cual no está nada mal.

Bien podría postularse al título de AC Cobra del siglo XXI, con una pequeña dosis de gestión electrónica como ingrediente.