El Aston Martin del impecable agente secreto británico de su majestad, tuvo que darse un baño forzoso el día de ayer al caer uno de ellos al lago Garda, al norte de Italia.

Por causas que aún no se especifican, el conductor del Aston Martin DBS V12 perdió el control en una curva de montaña adyacente al lago, atravesó las barreras y cayó desde una altura que parece considerable, de acuerdo a la foto. Por suerte el piloto doble se riesgo de Quantum of Solace, la nueva película de James Bond en filmación, no sufrió heridas de consideración.

Habrá que apuntar un Aston Martin más a la lista de gastos de producción del film.