Si días atrás hablábamos de un accidente durante la filmación de una de las escenas de Quantum of Solace, última película de James Bond, ahora el asunto fue para peor, ya que ha ocurrido un segundo accidente más grave aún.
Tal parece que otro de los coches usados en la película, un Alfa Romeo, se accidentó chocando contra una pared. Tanto el piloto como un acompañante a bordo sufrieron heridas considerables que ponen en riesgo la vida del primero, que se encuentra hospitalizado.
La película tiene fecha de estreno en noviembre pero, a este paso, no le van a quedar coches con los que jugar al agente inglés. Al menos, se espera que el Aston Martin termine la película en una sola pieza.


Y pensar que el Aston y el Alfa no han aguantado tratos como el que recibio el Citroen de ‘For your eyes only’