El motor de combustión cederá parte de su sitio a un propulsor libre de emisiones. La pregunta es en cuánto tiempo, hasta qué punto y con qué tecnología se producirá el cambio.

La decisión entre coches totalmente eléctricos y coches con célula de combustible de hidrógeno aún no está tomada (hay tantos intereses de por medio) pero, según afirma el presidente de Daimler, Dieter Zetsche en una entrevista para „PS-Automobilreport“, Daimler trabaja a toda marcha en ambos campos, convencida de estar a la vanguardia en ambas tecnologías.

Mercedes será la primera marca en comercializar vehículos con baterías de litio, y en células de combustible estamos en un punto en el que podemos garantizar algo más que la sola competitividad técnica.

Claro que para conseguirlo hace falta la correspondiente infraestructura de hidrógeno. Confiamos en que se sienten las bases para que a mediados de la próxima década podamos ofrecer propulsores de célula de combustible en grandes cantidades.

Lo bueno es que, independientemente de que nos refiramos al coche eléctrico o de hidrógeno, en realidad estamos hablando del mismo vehículo. Desde las baterías hasta la regeneración de energía, pasando por la alimentación de los sistemas auxiliares, los automóviles de hidrógeno o eléctricos son prácticamente idénticos.

La gran ventaja del hidrógeno es que permite autonomías que rondan los 400 kilómetros y repostajes de un par de minutos. Para coches totalmente eléctricos tenemos, de momento, autonomías de unos 150 km. y tiempos de recarga de varias horas.