Uno de los grandes misterios de la industria es porqué la demora de las grandes marcas en profundizar sobre el tema de los combustibles alternativos, sobre motores que exclusivamente funcionen con algo más que una combinación híbrida.

Fuentes de Audi anuncian que la marca planea tener listo su modelo eléctrico en diez años más en clara desventaja con otras marcas como GM, que ya anuncian el Volt para el año que viene, o Tesla, una firma advenediza de Silicon Valley que vió tempranamente el filón de los coches eléctricos.

Tantas idas y venidas, dimes y diretes, no hacen más que retrasar algo que es inevitable: el paso a motores que nos libren de la dependencia de los poderes del petróleo, capaces de presionar a las grandes marcas con tal de perpetuarse como fuente de energía, de dinero y de poder por los siglos de los siglos…

Y diez años es mucho, mucho tiempo.