Dentro del programa europeo APROSYS (Advanced PROtection SYStems) de mejora de los sistemas de protección para transporte, uno de los grupos de trabajo se ha estado ocupando de estudiar posibles mejoras para disminuir el número de muertes que se producen en peatones y ciclistas al ser arrollados por un camión.
La semana pasada presentó el estado actual de sus investigaciones en este apartado en uno de los centros de ensayos del DEKRA, en la localidad alemana de Neumünster.
Se trata de accidentes relativamente poco comunes dentro de la estadística de seguridad vial, pero que cuando se producen suelen tener consecuencias fatales para los usuarios más débiles.
En el caso de los atropellos que se producen a velocidades de hasta 15 km/h. los expertos abogan por mejorar la visibilidad del conductor del camión, tanto en visión directa como a través de los retrovisores.
Se estudia la influencia que tienen el tamaño de las zonas acristaladas (especialmente el borde inferior del parabrisas), la posición de los ojos del conductor y el tamaño de los pilares de la cabina. El punto negro sigue siendo el lado del acompañante, donde es muy fácil que un peatón o ciclista se sitúe en el “ángulo muerto”, con consecuencias desastrosas.
Para en el caso más habitual de atropellos que se producen a velocidades comprendidas entre 15 y 40 km/h. los investigadores proponen varios caminos dirigidos a disminuir las consecuencias del impacto.
Consideran que el frontal de la cabina de un camión presenta numerosas zonas que podrían ser mejoradas: la cabina podría ser más estrecha (mejorando así la visibilidad), las protecciones laterales más bajas, las ventanillas laterales de mayor tamaño, pasos de rueda que sigan los movimientos direccionales de las ruedas, entre otros.
El avance ha de pasar por tres conceptos básicos:
disminuir la rigidez de la zona frontal mediante materiales más blandos
desarrollar una parrilla deformable capaz de absorber una mayor cantidad de energía
diseñar las cabinas con un frontal convexo de modo que, además de mejorar la penetración aerodinámica, la forma contribuya a despedir al atropellado hacia los lados del vehículo evitando que sea arrollado por las ruedas.
Algunas de estas ideas ya las dejó entrever Volvo en su estudio de diseño de la futurista cabina Beevan (foto).
Las pruebas efectuadas demuestran que con sistemas de este tipo, que solo supondrían para el vehículo un sobrepeso de 20 a 70 kg., aumentos de longitud de 13 a 20 centímetros, se conseguiría disminuir las fuerzas de impacto en cabeza y extremidades en aproximadamente un 70%.


