
Considerando que, salvo excepciones, los anuncios de coches son cada vez más absurdos (parece que a los expertos en marketing automovilístico les ha dado por imitar los infumables anuncios de las compañías de telefonía móvil), y habida cuenta de que en muchos de ellos lo que menos se ve es precisamente el auto anunciado, nos vemos obligados a echar mano de spots sobre otro tipo de productos en los que sí se emplean automóviles para explicar las bondades de la mercancía publicitada.
Este de Semina Gel (titulado “marcha atrás”) parece un buen ejemplo. Me resulta más conseguida esta forma de mostrarme un gel LU-BRI-CAN-TE que cuando me toman por tonto para intentar explicarme lo que es una CA-RRE-TE-RA.


A mí lo que me intriga es en los anuncios que no son de coches, salen coches un poco modificados (en BBVA salía un Skoda Fabia retocado, en el de Michelin un BMW Serie 5 de la anterior generación…).