Mayo de 1808, mayo del 68 y, siguiendo la serie numérica, mayo de 2008. Este último también tiene su lugar en la historia al ser el peor mes de mayo que recuerda el mercado automovilístico español.

Un mes en el que, tradicionalmente, el sector del automóvil suele “florecer” ante la cercanía del verano. Pero este pasará a los archivos por todo lo contrario; con una cifra de ventas de 116.108 vehículos de turismo, marca un descenso del 24,3% respecto al mismo mes del año anterior (153.396). En el acumulado anual, las ventas han bajado un 14,3%, de 685.742 en este periodo de 2007 a 587.407 en lo que va de 2008: casi 100.000 coches menos en un año. Ahí es nada.

Para encontrar cifras de un frenazo semejante hay que retroceder a comienzos de 1993 o, para entendernos mejor, a los meses posteriores a los nefastos fastos del 92.

¿Es grave, doctor? Para aventurar un diagnóstico certero no basta con la radiografía de los datos que presentan Anfac, y similares. Sería necesario un análisis completo de hasta dónde están llegando los descuentos para incentivar las ventas. Es un síntoma fundamental para comprender la gravedad del cuadro clínico.

El tratamiento se basa, sin duda, en reducir todos los niveles que estén elevados. La curación (y el control de posibles recaídas y recidivas) solo se conseguirá con precios más baratos, más lógicos. Eso lo saben hasta en la India. Y si los especialistas de aquí no intervienen, empezarán a proliferar las consultas de medicina china tradicional.