Ciertamente es difícil mejorar algo tan bello como un Porsche 911 y si bien la marca de Stuttgart no ha hecho modificaciones exteriores tan profundas en esta versión del “nueve-once”, presenta una nueva transmisión e inyección directa que harán las delicias de los porschistas y tal y como lo prometió Porsche hace casi dos años. Y ahora lo anuncia ya oficialmente con imagenes del nuevo modelo.

Exteriormente los cambios son mínimos, casi imperceptibles: nuevas luces LED, paragolpes mejorados con luces de día permanentes y nuevas llantas de 18 y 19 pulgadas. Lo interesante del nuevo 911 son los cambios técnicos y mecánicos que se han hecho para lograr una máquina más potente, pero a la vez menos sedienta en gasolina.

Por primera vez el 911 Carrera y Carrera S cuenta con inyección directa y tecnología de embrague dual electrónico, con 7 velocidades hacia adelante.

Más interesantemente, los técnicos de Porsche han aumentado las medidas de la cámara de combustión, un nuevo cigueñal, junto con nuevas bombas de agua y de aceite para mejorar el desempeño de la inyección directa y llevando el límite de vueltas a 7.500 RPM. El 3.8 ahora desarrolla 380 caballos y 310 lib/pie de torque a 4.4000 vueltas… El Carrera S alcanzará los 100 km/h en 4.3 segundos.

A pesar de mejorar las prestaciones, el consumo de combustible no se ha visto afectado, sino al contrario: tanto el 3.8 como el 3.6 litros han mejorado en 12.8% de media, en relación al modelo anterior.

Creo que estamos ante el mejor 911 que Porsche ha dado hasta la fecha, por la calidad y cantidad de mejoras mecánicas; Porsche no se ha limitado a cambiar unas cuantas ópticas, ni a modificaciones superfluas, como parece ser la norma en la renovación de un modelo; el 911 ya cumple 45 años de vida y se ve más jóven que nunca…