Nuevo capítulo victorioso de Audi en las 24 horas de Le Mans. Peugeot estuvo muy cerca de arrebatarle el triunfo a los representantes de los cuatro aros, pero al final la estrategia de los alemanes se impuso.
Durante los primeros compases de la prueba los coches franceses parecían tener todo lo necesario para ganar, demostrando ser mucho más rápidos que los Audi. Pero a medida que avanzaba la carrera, la disciplina impuesta en las paradas de la marca alemana resultaron decisivas para cambiar la tendencia.
El Audi vencedor entró a boxes en 34 ocasiones, frente a las 37 del Peugeot que quedó en segunda posición. Pero lo más importante fueron esos 10-15 segundos menos que los alemanes tardaban en efectuar el mantenimiento de sus bólidos, haciendo que los franceses perdieran 10 minutos más en el pit lane.
Pasado el ecuador de la prueba entraba en escena la lluvia. Audi sacaba mejor partido de las condiciones meteorológicas, con un Tom Kristensen rodando a un ritmo endiablado durante las horas más complicadas de la noche.
En una parada simultánea de su Audi y el Peugeot pilotado en esos momentos por Jaques Villeneuve, aprovechó la menor duración de su detención para quitarle el liderato al equipo francés. Mantuvo la posición hasta la bandera a cuadros, aunque no consiguió despegarse claramente del Peugeot, que se mantuvo el resto de la carrera en la misma vuelta.
El Peugeot entraba en segunda posición, haciendo que Marc Gené se convierta en el tercer piloto español en conseguir un subcampeonato en la prueba francesa. Un par de minutos antes había cruzado la meta un imparable Tom Kristensen, recogiendo el trofeo de vencedor por octava vez.
La única sombra en esta categoría LMP1 ha sido la gran diferencia existente entre los bólidos movidos por diesel frente a los gasolina. El duelo Audi-Peugeot nos ha dado una carrera memorable, pero los prototipos de gasolina han quedado demasiado descolgados como para poder ofrecer un mínimo de resistencia.
Sería conveniente modificar el reglamento para mantener el equilibrio entre ambas opciones. Máxime, teniendo en cuenta que Audi podría dejar de acudir a Le Mans, dejando a Peugeot en solitario luchando por la victoria absoluta.
En la categoría LMP2, Porsche hizo buenos los prognósticos con sus dos RS Spyder asegurándose los dos primeros puestos. El primero de ellos incluso terminó en el 10º puesto absoluto.
En LMGT1, el piloto español Antonio García se subía al primer escalón del podio a los mandos de su Aston Martin, por delante del Corvette.
Al contrario que sus hermanos mayores, los Porsche sufrieron una auténtica debacle en LMGT2. Los 911 GT3 RSR, que partían con los mejores tiempos de clasificación, no pudieron hacer nada contra los Ferrari F430, que les arrebataron todos los cajones del podio.
Una carrera memorable, con una excelente cobertura a cargo los comentaristas españoles de Eurosport.



Ahora mismo los coches que utilizan gasolina tienen la ventaja de poder utilizar depósitos de combustible mayores, aunque se ve que no ha sido suficiente.
El reglamente de lemans siempre se ha caracterizado por intentar no impedir el desarrollo natural de la industria de la automoción. Yo asumo que con esta superioridad algo se va a cambiar, pero a estas alturas está claro que la eficiencia energética de la tecnología diesel tiene las de ganar en carreras de resistencia. Yo diría que no se tardará mucho en ver esos motores en otras categorías de lemans.