La empresa que se encarga de producir los BMW más excitantes de la casa germana, y que todos conocemos por la M (de Motorsport) que algunos coches bávaros lucen en su zaga, celebra estos días la salida de su cadena de montaje de la unidad número 300.000.
BMW M GmbH debutó hace treinta años con el espectacular BMW M1, deportivo de motor central destinado a la competición del que se produjeron también algunos ejemplares para el tráfico normal. Nacida inicialmente como el departamento de competición de BMW, sus modelos comerciales fueron ganando merecida fama hasta convertirse en todo un símbolo de la marca alemana.
A día de hoy, BMW M cuenta con nueve modelos en su catálogo. El último en llegar ha sido el BMW M3 Cabrio.


