La ministra de medio ambiente italiana, Stefania Prestigiacomo, manifestó que encuentra inaceptable la propuesta hecha por Francia y Alemania de ampliar aún más el plazo (año 2015) para que entren en vigor las nuevas normas anticontaminantes para la Unión Europea.

El año 2012 era el límite propuesto para los 120 gramos de dióxido de carbono por kilómetro que todos los vehículos comercializados en Europa deberán cumplir como condición para poder circular. La delegación italiana manifestó que “se favorece a vehículos con motores más grandes y con mayor consumo de gasolina”, en detrimento de motores menos contaminantes y más pequeños como los que fabrican muchos armadores italianos.

Parece que las marcas alemanas y francesas intentan ganar un poco más de tiempo en lo que alistan sus vehículos con una tecnología que les permita competir con éxito en el control de emisiones, ya que principalmente los productos alemanes de más lujo como BMW, Daimler y Porsche no han puesto mucho interés en acelerar el paso hacia motores que no dependan tanto del petróleo.