Volkswagen llama a revisión a 7.200 unidades de su modelo más conocido, el Golf, por problemas en el inmovilizador electrónico. La mitad de ellas se encuentran en Alemania, el resto en Europa.

Un condensador defectuoso puede impedir que, tras la exposición del coche a altas temperaturas ambientales, el inmovilizador se desconecte, imposibilitando el arranque del vehículo.

Las unidades afectadas fueron construidas entre mayo y octubre de 2007. El fabricante tiene previsto ponerse en contacto con los propietarios para informarles de la sustitución de la pieza defectuosa en la próxima revisión programada, pero a la vista de las ganas con las que está apretando el sol quizá sea buena idea llevar el coche al taller cuanto antes.