Según dice la propia firma alemana, los compradores del nuevo Porsche 911 tienden a ignorar el uso del sistema start-stop y es por eso que dudan de ofrecerlo de serie, aunque el sistema ayudaría a Porsche a obtener unos 220 g/km de CO2 del 911.
Porsche, entre la espada y la pared presionado para que se baje el consumo de gasolina y las emisiones, ha decidido que la mejor fórmula de mantener los actuales niveles de prestaciones es haciendo uso de materiales más ligeros para la carrocería, mientras reconoce que la máquina del 911 ha llegado al límite de su desarrollo en cuanto a la baja de emisiones.
La nueva transmisión PDK de 7 velocidades -opcional y con la que se espera se equipe al 80% de los modelos a vender- ha bajado en general los consumos y las emisiones del venerable 911, aunque se seguirá ofreciendo por un tiempo la transmisión manual en los 911 Turbo, GT2 y RS ya que sigue beneficiando más a la salida del gran torque del motor.

