Disminuir la “drogodependencia” de la civilización actual con el petróleo no pasa sólo por sustituir los combustibles fósiles por energías renovables, sino también por desarrollar nuevos productos plásticos que no utilicen el “oro negro” como materia prima.

En este sentido, Mazda ha puesto en marcha un proyecto en colaboración con la Universidad de Hiroshima destinado a desarrollar nuevos materiales plásticos obtenidos de deshechos forestales.

Bajo el “Mazda Bioplastic Project” la casa nipona quiere obtener materiales a base de celulosa que podrían llegar a la producción en serie en 2013.

Mazda hace hincapié en que la materia prima se obtendrá de restos de podas, talas y del aserrado de madera que, al contrario de los biocombustibles, no interfieren con la producción agrícola destinada al consumo humano.

La producción de estos materiales disminuirá las emisiones de CO2 y, lo más importante, ayudará a depender en menor medida del petróleo.

Mazda ya mostró sus avances en este campo en el nuevo Premacy Hydrogen RE Hybrid, en el que algunos componentes del habitáculo y los asientos están fabricados con bioplásticos.

Fuente: Mazda