A pesar de que a la mayoría de otros mercados y marcas no les va tan bien en cuestión de ventas, Skoda parece que es una de las pocas que ha obtenido números positivos en lo que va del año.
El fabricante checo anunció unas cifras bastante llamativas, aunque hay que considerar que la mayoría de sus ventas las hizo en Rusia (con un aumento del 79.2% con respecto al 2007) y otros países del este europeo. En Polonia y Rumania la marca es una de las más vendidas, sino la que más, y compite directamente con la poderosa alianza entre Dacia y Renault. En Europa occidental las cifras de ventas correspondieron a menos de la mitad de la cantidad total que Skoda anunció de 301.521 unidades.
El objetivo que se han propuesto es llegar a las 700.000 unidades vendidas, una cifra importante para una marca medianamente modesta que depende directamente de Volkswagen.
Las estrellas de sus salones de ventas son el Skoda Octavia y el Skoda Fabia que no son la octava maravilla del mundo, pero evidentemente pesa más la decisión final basada en los precios, mayormente en el caso del pequeño Fabia.

