¿Recuerdan el post de hace unos meses en el que os hablaba de lo que me aconteció al acompañar a un familiar a recoger un Peugeot 308 nuevo pero, aunque ahora no venga a cuento, algo “manoseado”?
Pues este familiar ha recibido hoy la siguiente misiva remitida por la Dirección de Servicio y Recambios de Peugeot España S.A.:
Estimado/a Sr./Sra. X:
Querríamos proceder sobre su Peugeot 308 a controlar la conformidad de uno de los elementos de la columna de dirección.
Por supuesto, esta operación, considerada indispensable, se realizará gratuitamente y requerirá la inmovilización de su vehículo durante media jornada.
Le invitamos a ponerse en contacto con cualquier servicio de nuestra Red Oficial, haciendo referencia a esta carta, con el fin de convenir fecha y hora en la que pueda confiarnos su vehículo.
Si prefiere acudir al concesionario responsable de su vehículo, XXXX, le recordamos que se encuentra en YYYYYY, en el teléfono ZZZZZ.
En la espera de tener el placer de verle, nos despedimos de usted aprovechando la oportunidad para enviarle un cordial saludo.
Firmado: Antonio Joaquín González González (Director de Servicio y Recambios)
Uséase, que Peugeot está efectuando una campaña de revisión del Peugeot 308 por un problema en un elemento tan importante para la seguridad como es la dirección.
Para ello contacta con los propietarios mediante una carta ordinaria (en el sentido de correo ordinario), en un tono falsamente cordial que intenta quitar hierro al hecho de tener que dejar el coche “secuestrado” en el taller durante media jornada.
¿Media jornada para verificar que uno de las piezas de la columna de la dirección está cómo debe y dónde debe? Se me hace mucho. O los mecánicos de la marca pecan de falta de diligencia o el control debe de ser algo así como un estudio a nivel molecular de los materiales empleados.
Mejor que el “querríamos” que inicia el mensaje, hubiera quedado algo así como “nos vemos obligados a”; ellos consideran la operación “indispensable”, pero seguro que a cualquier propietario/a afectado/a se le ocurren muchos más adjetivos: molesta, inoportuna, sorprendente, etc.
No hacía falta emplear un lenguaje tan “almibarado”: se trata de una invitación que no se puede rechazar.
El remitente se despide ” a la espera de tener el placer…”; placer que dudo que sea mutuo. Aprovechan para enviar un cordial saludo…tal vez hubiera sido más estiloso aprovechar para pedir disculpas por las molestias.
Hasta aquí, el primer capítulo. Les mantendré informados…
P.D.: Si algún propietario quiere saber más, puede llamar al 902 366 247. Es el teléfono de Peugeot Directo (De lunes a sábado de 8 a 21 horas). En la web oficial no he encontrado nada al respecto.