Mercedes ha conseguido aumentar la autonomía de su Clase A movido por hidrógeno desde los 160 kilómetros hasta los 270. Para ello ha sustituido el depósito anterior que funcionaba con 350 bares de presión por uno de nueva factura que permite almacenar más cantidad de combustible al emplear 700 bares de presión.
El siguiente aumento en la autonomía de los coches de hidrógeno del grupo Daimler llegará con la Clase B Fuel Cell cuya producción en pequeñas series comenzará en 2010.
Tomando como base la tecnología del Mercedes F 600 Hygenius presentado en 2005, el Clase B de hidrógeno tendrá una autonomía cercana a los 400 kilómetros. Frente al Clase A, la célula de combustible consigue reducir su tamaño en un 40% mientras la potencia aumenta en un 30% con un 16% menos de consumo.
Mercedes, además, ha conseguido solucionar el problema del arranque en frío, característico de estos sistemas. El motor eléctrico del Clase B tiene una potencia máxima de 100 kW (136 C.V.) y un par máximo de 320 Nm. El consumo es el equivalente al de un coche diesel que gaste 2,9 litros a los 100.
Fuente: Daimler


