“A mí me da lo mismo el precio del combustible… yo siempre le echo 10 €uros”. Es la frase humorística que nunca puede faltar en cualquier conversación sobre el precio de los carburantes, aunque hay que reconocer que quedaba más verosímil cuando se hablaba de “mil pelas”.

El principal club automovilista alemán, el ADAC, se ha tomado la expresión al pie de la letra, y ha hecho números para ver cuanto dan de sí esos 10 €uros dependiendo del coche que usemos.

Entre los combustibles habituales (gasolina o diésel) el que mejor aprovecha el “chupito” es el Smart Fortwo, que con gasoil llega a recorrer 202 kilómetros. Si el trago es de gasolina, obtiene unos 150 km., los mismos que consigue el Toyota Prius. Si no se hace mucho uso del coche, las visitas a la gasolinera se podrán espaciar varios días.

En el otro extremo tenemos, por méritos propios, los glotones SUV con motor de gasolina como el Porsche Cayenne o el Range Rover Sport V8 Supercharged: los diez euros les dan para recorrer sólo 41 kilómetros. A poco que nos descuidemos, nos veremos obligados a saludar al gasolinero a diario.

Pero la palma se la lleva, como no podía ser de otra forma, un superdeportivo de altos vuelos (aunque sean a ras de suelo): si el mini -repostaje se efectúa con un Lamborghini Murcielago LP640 es posible que no dé ni para llevar al coche hasta el garaje, pues solo recorrerá 29 kilómetros.

Como en Alemania están más implantados los coches de gas, el verdadero vencedor de esta comparativa es el Fiat Panda alimentado por gas natural, que consigue recorrer 251 kilómetros. A su menor consumo hay que unir el menor precio del combustible que utiliza (algo menos de 1 €uro por litro de gas frente a más de euro y medio de la gasolina y el 1,64 del diésel).