Para fines del año 2010 toda la línea de coches Mercedes estarán equipados con motores más pequeños y turbocargadores, un proceso que se llevará a cabo paulatinamente de aquí a ese año.

Según un portavoz del directorio de la marca alemana, Thomas Weber, tal combinación es una forma económica y ya probada de reducir el consumo de combustible sin perder las prestaciones de sus vehículos.

Pero el verdadero motivo es el pedido de la Comisión Europea de reducir las emisiones hasta 138 g/km para el año 2012, bajo severas multas para quienes no cumplan con el límite propuesto. Para ello, Mercedes se verá forzado a introducir más tecnología híbrida, una asignatura pendiente de la marca pero que ya está dando excelentes resultados, y que comenzará con el modelo híbrido Clase S el próximo año.

En cuanto a los vehículos de pila de combustible o eléctricos, se pensó en el pequeño de la familia; el Smart ForTwo verá un modelo íntegramente eléctrico también durante el año 2009 y del cual ya hay prototipos en circulación.