Las más importantes empresas de automóviles y de componentes electrónicos de Japón quieren colaborar para establecer los estándares que habrán de cumplir las baterías de litio empleadas en automoción.

Un total de 9 fabricantes de vehículos (coches y motos) y 6 de baterías trabajarán bajo la supervisión del mayor consorcio energético del país, la Tokyo Electric Power. Entre ellas,Toyota, Nissan y el gigante de la electrónica, Matsushita.

Las compañías participantes pretenden enviar sus conclusiones a la organización normalizadora ISO para que pasen a convertirse en la normativa a nivel mundial.

Las normas que se redacten cubrirán todos los aspectos del desarrollo de la baterías, desde los ensayos de seguridad a los métodos de recarga de los coches plug-in. En este último aspecto, la intención es poder fabricar cargadores que sirvan para modelos de diferentes marcas (algo que hubiera sido todo un detalle en los teléfonos móviles).

Otro asalto en el que la industria automovilística nipona gana por puntos.