
A pesar de que los primeros pasos de Brilliance en el mercado alemán no fueron nada halagüeños (aquel crash-test hizo historia), la marca china, y sobre todo su importador, están más que dispuestos a invadir Europa con sus vehículos.
Hoy mismo han dado a conocer que la red de distribución de Brilliance en Alemania había alcanzado los 100 puntos de venta, preparados para entregar las primeras unidades a los clientes a comienzos de septiembre.
El importador, Brilliance Deutschland, tiene previsto firmar de aquí a fin de año otros 50 contratos más con vendedores dispuestos a comercializar y ofrecer asistencia oficial a los dos primeros modelos que se pondrán a la venta, la berlina BS6 y su hermana pequeña, la BS4.
Lo cierto es que las marcas chinas están llegando al mercado europeo en un momento crítico; las ventas de automóviles no están en su mejor momento, y muchos clientes agradecerán la nueva opción que les brindan los fabricantes chinos: renunciar a ciertos niveles de acabado y seguridad a cambio de poder adquirir un coche de tamaño normal por bastante menos dinero del que hay que desembolsar por un coche fabricado en el viejo continente.
Sirva de ejemplo el Brilliance BS4: 4,65 metros de coche con un aire que recuerda a BMW (al fin y al cabo, la marca bávara participó en el desarrollo) y propulsado por un motor 1.6 litros de 100 C.V. que se venderá en Alemania por 15.990 €uros.
Lo que no entiendo es ese empeño por entrar en la UE por Alemania. Cualquiera que entienda un poco de economía se dará cuenta de que, ahora mismo, uno de los países más vulnerables para esta invasión es precisamente España.
Con esos precios, sólo falta que demuestren un mínimo de fiabilidad y es más que probable que los coches chinos obtengan cuotas de mercado con mayor rapidez de lo que en su momento consiguieron las marcas japonesas o coreanas.
Fuente: Brilliance Deutschland



