
El gobierno español promete (y quiere) tener cerca de un millón de coches eléctricos en las calles para el año 2014, como parte de un plan que reduzca el consumo y la dependencia de energía de otros países, según anunció hoy su ministro de industria y manifestando que “los vehículos eléctricos son el futuro de la revolución industrial“(sic) demostrando lo poco que ha leído sobre la materia.
Según las medidas a aplicar por el gobierno español, se busca reducir el consumo del uso de la energía en un 10% con un ahorro de unos 5 mil millones de Euros anuales con cierta razón; la producción española de petróleo es muy reducida y le implicó al país importar 57.5 millones de toneladas (unos 421 millones de barriles de petróleo) en el año 2007.
En cuanto a las normas especiales para vehículos, las nuevas ordenanzas también reducirán la velocidad máxima un 20%.
El problema a nivel mundial -ya que no soy español- es que nos acercamos a una peligrosa tendencia de salir de una dependencia (la del petróleo) para caer en otra (la de los lobbys eléctricos) que se estarán restregando las manos de felicidad.



